Tengo 31 años y siempre estoy pensando en la próxima idea divertida, creativa o alocada para animar calles, plazas y fiestas de todo tipo. Si me ha visto corriendo con purpurina en mis manos, con una caja llena de hama beads o dirigiendo una disco silenciosa… seguramente ya nos conocemos. Soy de esas personas que se ilusionan con los detalles y que no pueden evitar poner música en la vida.
Todo empezó hace más de 10 años, sin apenas darme cuenta. Empecé organizando pequeñas fiestas y actividades para amigos, organizando actividades de dinamización en ferias… y poco a poco, lo que era un hobby se convirtió en una profesión y, hace 5 años, hice realidad un sueño: crear Una Mica de Tot, mi propia empresa de eventos y servicios.
Desde entonces, no he parado. He montado talleres infantiles creativos, fiestas de la espuma, holis de colores, conciertos de pequeño formato, karaokes, animaciones itinerantes y muchas más aventuras. Me encanta innovar, adaptarme a cada propuesta y hacer que cada evento sea único, especial y con mucho rollo. Aquí no hay límites, sólo ganas. Ganas de compartir, crear y hacer disfrutar. Porque al fin y al cabo… ¿qué sería la vida sin un poco de fiesta?